Calderas There are 98 products.

Básicamente, el funcionamiento de las calderas consiste en una cámara donde se produce la combustión con ayuda de aire comburente necesario para lograr la combustión, y luego a través de una superficie de intercambio se realiza la transferencia de calor.
Existen varios tipos de calderas, como las calderas de gas de condensación, las calderas de pellets, calderas de leña, calderas policombustibles, calderas eléctricas, calderas de gasoil... La principal diferencia entre todas ellas es el combustible que utilizan para la generación de calor, aunque cada una tiene sus peculiaridades que explicamos a continuación:
- Calderas de gas de condensación: Las calderas de condensación producen agua caliente con alto rendimiento (superior al 100%) y con emisiones de CO2 reducidas. Cuando trabajan a baja temperatura (alrededor de 40 ºC) tienen un rendimiento de hasta un 30% más que el de una caldera tradicional. Para que el rendimiento de la caldera sea superior al 100%, debemos tener instalados radiadores de baja temperatura o suelo radiante.
- Calderas de pellet: Este tipo de caldera destaca por que por ser el sistema de calefacción más respetuoso con el medio ambiente. Además, su sistema resulta más económico que los sistemas de calefacción de gasoil o los de electrcidad.
- Calderas de leña: Las calderas de leña son muy similares a las calderas de pellet. La principal diferencia entre ambas el precio del combustible, ya que le leña es algo más cara que el pellet (aunque no hay una gran diferencia). Otro de los contras de este tipo de calderas es que también son algo menos ecológicas que las calderas de pellet.
- Calderas policombustibles: Las calderas policombustibles o de biomasa son similares a las dos anteriores, aunque la ventaja con respecto a estas es que este tipo de calderas funcionan con varios tipos de combustibles como los pellets, cáscaras, residuos forestales (como la leña, cortezas, restos de poda...), frutos secos, huesos de aceituna...
- Calderas eléctricas: Son de características muy similares a las de gas, la principal diferencia es la alimentación que tienen. Son uno de los sistema de calefacción más caros si tenemos en cuenta el precio de la luz actual. Puede resultar económico en el caso en que tengamos por ejemplo un sistema solar fotovoltaico o un precio de tarifa de la luz reducido.

Su selección